Quizás el gobierno ha mantenido la esperanza de conseguir recursos con financiación exterior; sin embargo y tras el fracaso de la colocación de deuda pública haya llegado a la certeza de la pérdida de confianza de las entidades financieras internacionales en la planificación económica española.
He aquí los hechos que cualquier ciudadano español puede leer en la prensa y si los resumimos se genera la siguiente relación:
- El Ibex continúa en la "cuesta abajo". La tendencia descendente en las Bolsas continúan dia tras día y no aparecen síntomas que, según los expertos, animen a confiar en una pronta estabilización de las cotizaciones. Las grandes empresas empiezan a sufrir importantes pérdidas en sus cotizaciones por la posible repercusión de la reducción del consuma (caso de Telefónica), además de ver como se suspenden las cotizaciones de empresas inmobiliarias y de servicios que se acumulan a la remesa de "suspensiones".
- Continúan los rumores sobre la posibilidad de agrupar todo el patrimonio inmobiliario soportado por las cajas de ahorros en una gran compañía que asumiria la deuda hipotecaria. De esta manera la compañía propietaria de los inmuebles permitiría salvar la cara a las cajas que se integren en esta operación, al mismo tiempo que se convertiría en la mayor inmobiliaria de España y, quizás, de las más grandes de Europa.
Si, finalmente, esta compañía tuviese que presentar la "suspensión de pagos", las consecuencias de esta operación podrían alcanzar tal magnitud que el gobierno se vería justificado para ayudarla económicamente (caso parecido a lo planteado en Estados Unidos con Fannie Mae y Freddie Mac). Es decir que volverían a ganar los mismos de siempre y lo pagaría el colectivo social de los trabajadores con los impuestos. - Comienzan las noticias acerca de la desaceleración en el sector turístico. Este asunto tomará una importancia vital porque es la tercera pata sobre la que se sustentaba nuestro crecimiento económico. Ya ha caido el sector inmobiliario, ha bajado drásticamente el sector industrial cuyo principal soporte es la fabricación de vehículos y ahora se nos presenta la reducción en el consumo del sector turismo. Es muy preocupante y triste ver la ceguera de un gobierno absolutante incompetente para plantar cara a una situación muy seria y que demanda decisiones impopulares.
- La conclusión de lo anterior es la incapacidad de nuestro gobierno actual para hacer frente a una situación compleja y que afecta al resto de la economía mundial. En crisis anteriores siempre hemos tenido vecinos que podian ayudarnos, pero en esta ocasión hemos de saber valernos por nosotros mismos y aquí en donde opinamos que este gobierno tendría que dimitir y celebrar nuevas elecciones. Mo tenemos más remedio que decir: ¡Váyase Sr. Zapatero!
De nuevo y desde esta página queremos hacer recapacitar a los ciudadanos sobre la necesidad de ejercer su participación política en la vida nacional para que, entre todos, podamos conseguir un gobierno plural, eficaz y competente que sepa establecer las medidas a aplicar para afrontar la actual situación económica y social.
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