- ¿Por qué tiene que estar presente el "jefe" del partido en todos los mítines?
- ¿Qué coste puede tener una campaña y quién lo soporta?
- ¿Por qué no dan los mítines los candidatos de cada circunscripción?
- ¿Quién conoce a los candidatos de su circunscipción?
- ¿Por qué nos acosan con propaganda electoral en nuestro domicilio sin nuestro permiso?
Estas son algunas de las preguntas que nos podemos hacer los electores y muy pocas veces tenemos una respuesta. Nosotros les queremos hacer llegar nuestras reflexiones sobre las preguntas anteriores.
La respuesta, desde nuestro punto de vista, es que el "jefe" NO QUIERE COMPETENCIA en el liderazgo del partido y para evitarla intenta protagonizar todos los mítines que se celebren. Sin embargo, si esto es así, significa que los candidatos a gobernarnos son meros figurantes en manos del "jefe" del partido que decide quién va y quién no en cada una de las candidaturas.
Si nos fijamos en cualquier reunión multitudinaria de cualquiera de los grandes partidos, veremos que el protagonista es SIEMPRE "el jefe", aunque en segunda línea aparezcan alguno de los candidatos de la circunscripción que, salvo muy contadas ocasiones, no pronuncian una sola palabra. Si los ciudadanos nos decidieramos a evaluar lo que nos ofrecen los candidatos de nuestra circunscripción, no sabriamos cual es su oferta concreta para nosotros, los votantes, y en consecuencia deberiamos de votar en blanco (sobre vacio).
Si nos olvidamos de los candidatos de nuestra circunscripción y examinamos la propuesta global (o nacional) veremos que está llena de "grandes frases" y "mejores promesas" que, en la mayoría de lo casos permanecen incumplidas una legislatura tras otra.
Finalmente, queremos hacer una reflexión para que todos ustedes la tengan en cuenta. El "cabeza de lista" de cada circunscripción (provincia en las elecciones generales) es siempre un importante cargo del partido correspondiente, de manera que se aseguran su puesto de diputado o senador aunque no tengan ni conocimiento ni interés por la circunscripción que representan.
CONCLUSIÓN: Daría lo mismo si los mítines consistieran en una arenga del JEFE en los medios de comunicación audiovisual y a la hora de votar se introdujese una ficha en la urna, siempre que en dicha ficha figurara el símbolo del partido polítco que queramos votar. LUEGO, según el resultado electoral, que el JEFE designe el número de diputados que le correspondan.
De esta manera ahorrariamos cantidad de dinero de nuestros impuestos que los partidos gastan mítin tras mítin ya que no tienen más ingresos que las cuotas de afiliados (¡mínimas!), las subvenciones (no suficiente dinero) y los créditos (de importes más que grandes) que en algunas ocasiones se condonan (¿con cargo a quién?).
Ustedes, amigos visitantes, pueden tener sus propias conclusiones. Nosotros, desde el PLJ, pensamos que esta labor de información al votante ha de hacerse por los propios candidatos de cada circunscripción, sin grandes mítines ni fastuosos gastos dirigidos, la mayoría de las veces, a escenificar una "aclamación de multidudes" formada por sus propios partidarios.
¡Amigos, seguiremos comentando! Lea la segunda parte
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